Samuel Morales y Pollito Herrera hablan de las dinastías que llevan a cuestas
En medio del Festival de la Leyenda Vallenata, los artistas dialogaron sobre tradición y futuro musical.
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Por: Erika Mesa Díaz
Creativa Digital

Samuel Morales, representante de la nueva generación de la dinastía Morales, y el Pollito Herrera, acordeonero y rey vallenato que acompañó a Miguel Morales en su agrupación, fueron entrevistados en el marco del Festival Vallenato.
El encuentro se produjo en la casa Olímpica, ubicada en la plaza Alfonso López de Valledupar. Allí los entrevistadores destacaron que la música vallenata sigue viva gracias al respeto entre quienes inician su camino y quienes ya han dejado huella. Los dos invitados compartieron anécdotas, interpretaron fragmentos de canciones y ofrecieron un mensaje claro sobre la disciplina y la humildad.
La unión de dos dinastías
El Pollito Herrera recordó sus inicios a los once años como cajero en la agrupación de Miguel Morales. En el festival de 2026 participó como cajero para rendir homenaje a su padre, Simón Herrera, un cajero reconocido de Bolívar. Simón Herrera era primo hermano de la niña Emilia, figura emblemática del folclor de la región. Con esa presentación, el Pollito mostró a las nuevas generaciones la manera de acariciar la caja, sin castigarla, técnica que distingue a los buenos cajeros.
Samuel Morales, por su parte, forma dúo con el compañero musical de su papá, Kaleth Morales. Juntos han rescatado canciones que Kaleth no logró interpretar en vivo, como “Siete palabras” y “Millón a cero”. La unión entre los Herrera y los Morales se fortaleció en la tarima, donde el Pollito, como un tío abuelo político, abrazó al joven cantante y le recordó que la familia va más allá de la sangre.
El legado de Kaleth
Kaleth Morales falleció cuando Samuel tenía apenas seis meses. Sin embargo, la música de Kaleth marcó un cambio generacional en el vallenato. Durante la entrevista, el Pollito relató cómo convenció a Miguel Morales para que dejara grabar a Kaleth a pesar de que el padre deseaba que fuera médico. Aquella primera canción, “Tu forma de amar”, abrió el camino de una carrera breve pero intensa.
Samuel cantó un fragmento de “Vivo en el limbo”, uno de los temas más representativos de su papá, y luego interpretó su propia composición, “Para olvidarte”. El Pollito, visiblemente conmovido, afirmó que Kaleth logró en un año lo que otros artistas consiguen en veinte o treinta. La fuerza del legado reside en que las canciones de Kaleth siguen sonando con la misma vigencia y en que Samuel heredó el ADN musical sin perder la autenticidad.
Encontrar su esencia
El Pollito Herrera ofreció un consejo directo a Samuel: mantener la disciplina, cuidarse de las tentaciones y conservar la humildad. Le recordó que su papá fue una estrella fugaz que iluminó todo el firmamento del vallenato, pero que ahora Samuel debe contar su propia historia. El joven cantante recogió esas palabras y explicó que no busca imitar a Kaleth, sino construir un camino propio.
Samuel ha lanzado un álbum y prepara nuevas composiciones. La canción “Para olvidarte” es una muestra de su talento como autor. El público acoge sus interpretaciones con entusiasmo, confirmando que el vallenato se renueva cuando los artistas jóvenes respetan la tradición pero imprimen su sello personal. El Pollito, a su vez, anunció el regreso al acordeón para el concurso Rey de Reyes de 2027.
La entrevista con Samuel Morales y el Pollito Herrera en el Festival Vallenato 2026 mostró que las dinastías musicales se sostienen con trabajo, memoria y ejemplo. La sabiduría del Pollito y la determinación de Samuel reflejan el presente y el futuro del género. Mientras los mayores transmiten sus vivencias, las nuevas voces encuentran su esencia sin apartarse de las raíces. El vallenato, como los mangos en el Caribe, brota en cualquier patio cuando se cultiva con respeto y amor por la música.

